El enfoque en la práctica
La consulta es parte de un proceso clínico. No se limita a una intervención puntual.

¿Qué implica?
- Una evaluación clínica ampliada.
- Una exploración integral del paciente no limitada únicamente al síntoma.
- La articulación de la dimensión biológica de la enfermedad con la historia de vida de la persona, sus hábitos, sus emociones y su contexto.
- Un seguimiento evolutivo que consolida los cambios positivos
alcanzados. - Decisiones terapéuticas compartidas, integrando conocimiento médico con preferencias y circunstancias del paciente.
¿Cómo se trabaja?
- Otorgando el tiempo apropiado para realizar una evaluación clínica profunda, que integre síntomas, antecedentes relevantes, pensamientos, emociones y comportamientos así como el contexto biopsicosocial.
- Incentivando el protagonismo del paciente en su salud.
- Comprendiendo el proceso para tomar decisiones informadas y compartidas.
- Acompañando la adquisición de buenos hábitos.
- Acordando criterios de viabilidad y sostenibilidad.
- Incorporando -durante el proceso diagnóstico y terapéutico- los aprendizajes que operarán como garantes de cambios a largo plazo.
- Ofreciendo espacios grupales de acompañamiento, que funcionan como red de apoyo y aprendizajes complementarios.
Sobre el proceso
No es una consulta rápida.
La profundidad del abordaje requiere tiempo, continuidad y participación activa del paciente.